31.12.05

Tregua

Ahora mismo voy a escribir lo que se me viene en gana. Es el último post del año, no quiero reparar en gramática, ortografía, explicación exacta de sentimientos, justificación exacta de acciones, extracción morales de hechos incongruentes, palabreria suelta en noches de nostalgía y semi-depresión.
Vale. Llevo dos copas encima, y dos cervezas. Y un montón de canapés gratuitos. Pero no esto tan mal como para escribir "obracha" en vez de su correcto nombre. Sencillamente es que... estoy cansada de muchas cosas, y muy feliz por tener o haber tenido tantas otras.
Se supone, o más bien, tenía previsto hacer un post de esos "guays" sobre el balance anual, sobre lo bueno y lo malo que me ha deparado este año que recién toca a su fin. Lejos de ponerme en un plan descriptivo, analógica-deductiva, dejo mis ademanes de secretaria en busca de "balances anuales" y digo que................. VAYA PEDAZO DE 2005! con su premio y to!
Nunca espere un año asi, y nunca espere llegar a decir esto. No ha sido un año perfecto, ha sido original, único, inesperado, agradable, feliz, dulce, distinto...
Por todo ello, quiero agradecer a los patrocinadores: a los Jartibles, al resto que no son Jartibles puros pero que saben apuntarse a lo bueno, a Glor, a Inma, a Rosa, al personal del Hotel, a Ciro, a Gloria, a mi Licenciatura, a mis padres, a mi hermana, a la minipandi, al Barquito y a la Puntilla, al Instituto Europeo, al Arte Serrano, a la Montanera, a la Iguana, al Arena, a las papeleras de Cádiz, al Yunque, a mi coche, a los Baños Arabes de Córdoba, a Fitur, a Bito, al Tierra Blanca semidulce, a Brugal, a Beeafeater, a Tónica Sweeppes, al helado de chocolate blanco, al Puerto, a El Bosque, a ellos, a Javi...
Por hacer de este año, un gran año, por dejarme volver a ser más yo que nunca. Con sus pros y contras, dos mil y cinco gracias.
Y espero que este 2005+1 sea mejor o como mínimo, igual.
Puestos a desear... que nadie se detenga.

27.12.05

El olor de los recuerdos

Todos tenemos un sentido más desarrollado que los otros. En mi caso es el olfato. Aun cuando fui una niña sinusítica hasta los nueve años, aun cuando tengo una alergia desde los tres que me seguirá durando lo que me queda de vida, con unas cornas olfativas de libro según el doctor Lobatón y unas congestiones en los meses de marzo y abril que hacen que me levante con voz de camionera de respirar por la boca mientras duermo.
Pese a todo, tengo un olfato privilegiado. Me permite reconocer olores que formaron parte de mi pasado (una etapa, un viaje, un momento), me permite identificar a personas que usan un mismo perfume o que tienen un olor muy característico. Mi olfato hace más por mi, lleva todo eso a mi cerebro y lo clasifica como archivos, los cuales se extraen en décimas de segundo si percibo un olor que me recuerda a algo...
Esta particularidad me lleva a una obsesión compulsiva y comprativa de perfumes. Tengo una colección de 19 perfumes (de momento) que adornan una estantería que compré para libros en mi habitación. Considero que es algo bastante materialista, cuando no una ruina absoluta, pero todos tenemos manías y colecciones absurdas de las cuales sólo nosotros entendemos perfectamente su significado. La mía es esa ( y otras cuántas que no descubriré, de momento).
El caso es que son esos perfumes parte importante de mis recuerdos. En ocasiones, llegan a producirme un "flash-back" más directo y exacto que una foto.
Y como si el espíritu del Grenouille de Süskind se apoderase de mi por momentos (sin incorporar, claro está, sus más crueles y viles instintos asesinos), despedazo retales de mi pasado a la más mínima percepción olfativa. Así, el olor de cordero me recuerda nochebuena en casa de mi abuela; el zotal al gallinero de mi abuelo con sus conejos, gallinas, pavos y codornices en jaulas de palillería de madera; la colonia de nenuco a madrugar e ir al instituto; el olor a algodón de azúcar los veranos de la Velada; el gasoil de la vespino cuando comencé mis correrias de quinceaños con mi amiga Sandra; el inconfundible olor del pollo asado al limón de mi madre; el detergente suavizante que utilizaba la madre de Dani, un amor de verano, en sus camisetas surferas; el olor a sal de la Caleta un sábado de carnaval; las hogueras de San Juan; el champú de melocotón y el 'avenakinesia' de manzana en mi viaje a Galicia conjugado con el olor a lluvia en Santiago; el aroma que desprendía mi primer ramo de flores; los sobres-carta que coleccionaba con mis compañeras de colegio; las toallas calentadas al sol; el "NagChampa" en mi habitación, el café recién hecho después de comer...
Y mis perfumes comenzaron a crear etapas... "Hot" de Givenchy para mi verano de festivales y ferias en Jimena de la Frontera, "Lolita Lempicka" para mi verano de plazoleta y pringados, de baños intempestinos y bailes censurados con Inma; "Simply" de Clinique mezclado con las rosas de "I.SantLaurent" de Glor en la primavera de facultad (Hinchaito, Manolo, Alejandrito, Jony...); la navidad con la minipandi y mi "Issey" que enamoró a Toni; mi "Gaultier" pringosita para cualquier apaño; la "Magnetic"comprada expresamente para vivir mi mágica historia en Madrid; la Escada en este verano con doble curro y pocas salidas; los pétalos de vainilla en el mejor de mis cumpleaños; el "Chance" que impregna y sigue impregnando a mi "gato" en cada momento de este invierno; la "Burberrys" para el Hotel...
Podría seguir, completar con los olores de mis amigos, sus perfumes (la "Sentiment" de Glor para aquellas salidas por el Puerto y con italianos; el intenso jazmín de la "Paradise" de Inma; el "CalvinKlein" de Diego al mediodia en el instituto; el Axe recién echado de Simón para ir a currar conmigo; el confundible olor de Iván, que me recordaba a Charly; la colonia de mora de Natalia y la de vainilla de Cintia; los penetrantes perfumes de Miguel traídos de Andorra a bajo coste; el "Ultraviolet Man" que no puedo volver a oler...
Y ahora, unas notas de café para devolverme este sentido del olfato que Dios me dió. Percibo el tostador encendido por el inconfundible olor de los sandwichs que mi hermana está haciendo. (Por cierto, hoy le acaban de dar el alta).

26.12.05

Carencias que una encuentra

En el libro de mis carencias transcribo mi debilidad, que se presenta sigilosa en la oscuridad de un bar en la noche de navidad. Me percibo como espectadora, dejándome guiar por impulsos que el alcohol intensifica y magnifica. Me observo desde fuera y vuelvo a ser consciente de la fragilidad del momento, de la falta de un abrazo y de unos besos que borren los labios de un amor reseco hasta sangrar.
Observo mi debilidad, mi frialdad, mi insípido comportamiento, mi mirada fijada traida del infinito, mi boca sedienta, mis manos inciertas y un equipaje que se me antoja demasiado pesado.
Soy incapaz de dejarme llevar por el momento y por las circunstancias, abandono mis ansias de dejarme reposar en los brazos de un amigo, y vuelvo a ser artífice de acontecimientos que sólo sirven para amontonarse en una lánguida y fría noche.
Ya es la mañana de un nuevo día, pero aún está oscurecido.

24.12.05

Felicidades

ESPERO QUE TODOS AQUELLAS/OS QUE OS HAYAIS ASOMADO ALGUNA VEZ POR LA PECERA, DISFRUTEIS EN ESTOS DÍAS DE LA COMPAÑIA DE AQUELLOS A QUIÉNES MÁS QUEREIS Y A QUIÉNES MENOS VÉIS...

POR MI PARTE SÓLO ME QUEDA DAROS MIS SINCERAS FELICITACIONES POR ESTE AÑO QUE HA PASADO, DONDE HABEÍS SIDO MUY BUENOS... Y MUY "MALOS".

18.12.05

Alicia y su país de las maravillas

Muchas son las veces en las que he intentado meterme en la piel de mi hermana y comprender qué se siente cuando eres la niña malita de la familia. La que nació con problemas, la que no comía bien, la que comenzó a andar con dos años, la que siempre tiene una cita al mes con el médico, a veces dos, por la que mi madre tiene que pedir permisos en el trabajo, por la que había que ir cada tres meses a revisión a Sevilla, la que siempre tenía recetas que pedir al de cabecera...
Pero es también la más mimada, para la que se le tiene un trato especial, es conformista, acomodada con la situación, inmadura para sus veinte años, ajena de tantas cosas en su "mundo" de maravillas, mala estudiante, desordenada, no caprichosa pero a veces demasiado materialista.La he criticado a sus espaldas, en su cara, delante de más gente... me exaspera su actitud, su estatismo frente a decisiones, su falta de independencia para emprender acciones personales... Somos demasiado diferentes.
Aunque gran parte de la culpa la tienen mis padres por la sobreprotección, y la otra parte ella por dejarse siendo ya consciente de ello... hoy no quiero buscar culpables. Hoy solo quiero que se ponga buena, que mañana la operación le mate esa puta infección, que el sábado esté conmigo en mi salón, discutiendo sobre si poner la mesa de nochebuena de esta forma o la otra, riñendole para que no coma tanto, maquillándonos después para salir y escondiéndole la barra de labios que más me gusta para que no se la lleve en el bolso. Quiero que no haya más curas, ni que mi madre tenga que comprar en el moro de abajo una caja especial para meter "las medicinas de Ali". No quiero ver llorar más a mi madre por lo mismo. No quiero verla llorar de impotencia, ni aguantarle la mano mientras soporta el dolor. No quiero!
En momentos así, me culpo por no haber estado nunca ingresada en un hospital y ella tanto. Me culpo por haberle echo llorar alguna vez cuando no he soportado su actitud conformista, su vagueza, su estilo de vida, chocante con el mío... Me culpo de discutir tanto y tanto con ella mientras veo la tele, y ayer echarla tanto de menos y apagar el televisor. Me culpo porque me dé coraje que me copie en muchos de mis gustos o mi personalidad, me culpo por verlo como carencias, cuando hoy me doy cuenta que es admiración.
Y aunque yo en el fondo confio en que todo esto pase, sé que volveré a pelearme con ella por mil cosas más, sólo espero ser cada vez más consciente de qué telón de fondo tiene todo esto y no llegar a que mis palabras lleguen a herirla. Porque son muchas sus heridas, y pocas las que le cicatrizan. De veras Ali, que me cambiaría sin pensarlo por ti.

8.12.05

Ganar o Perder


'Macht point' es aquella pelota que decide un partido de tenis. Cuando la bola dedide cruzar la derecha de la línea o cruzar la izquierda una vez ha rozado la red, dar la victoria o la derrota. El fracaso o la gloria.
Punto de partido. Caminar hacia arriba o hacia abajo. Elegir entre dos colores, dos sabores para un helado, dos películas que comienzan a la misma hora en fila ono... Seguir adelante con lo que te venga, hacerle una afrenta al destino, doblar en el cruce o tirar todo recto. Saltarse el semáforo, parar en ámbar... Evitar respuestas, preguntar directamente. Escuchar un silbido y seguir tu camino o parar y mirar hacia atrás a ver quién es. Cerrar la caja de pandora. Abrir el baúl de los recuerdos. Contestar una llamada no identificada o borrar su número.
El juego de la vida es imprevisible. Puede ser un gol en el minuto 90, a favor o en contra. Puede que acabes besando el altar al que pusiste la cruz. Cuesta creer que tu vida pueda tomar un camino u otro radicalmente distinto en cuestión de segundos. ¿Casualidad o causalidad? La suerte puede estar echada, o puede que tú mismo seas tu propia suerte.
Para quienes no hayan visto la última de W.Allen, se la recomiendo. Aparte de por toda esta papacha reflexiva que surge nada más terminar de ver la peli, a ellos por la sensualidad personificada en Scarlett y a ellas porque el protagonista tiene los labios más carnosos que he visto últimamente por el cine...

7.12.05

A solas conmigo


Comencé a entender que aquello de viajar solo, no es tan malo como dicen. Pensaba que visitar ciudades, conocer culturas distintas, descubrir lugares maravillosos, tenía más sentido compartiéndolo con alguién.
Pero hasta ayer mismo no me dí cuenta lo interesante que puede ser descubrirlo por tí mismo, para ti, asombrándote tú, ir paseando por calles que ni conoces, preguntándote a ti mismo por el misterio de diferentes callejuelas estrechas.
Entonces me embriaga el deseo de querer ser otra persona, no otra distinta a mi, ni inventada, pero sí aquella que a veces no consigo ser del todo, eliminando aquellas cosas que a veces me imponen hacer determinadas cosas por determinados prejuicios, muchos de ellos estúpidos e insignificantes. Se me apetece cantar. Ir paseando y cantando por la calle. Pero no tararear en voz bajita, no, sino cantar, tampoco en plan peli de musical, pero si sonreir, observar con desinterés y, sobre todo, que me importe una mierda quién me mira. Pienso que están pensando que estoy loca porque me rio y canto. Y ese pensamiento me hace sonreir más.
Ayer estuve de viaje por Sevilla. Aunque disfrute de almuerzo y cena con mi vecina, que me brindó su hospitalidad, su compañía y sus buenas charlas y risas... Estuve la mayor parte del día sola re-descubriendo una ciudad que ya conocía, pero que comencé a ver con otros ojos. Cuando apenas se despertaba, ya estaba metida en sus callejones estrechos, contemplando su radial belleza, la mezcolanza de las culturas que le han dejado huella...
Cualquier lugar que hubiera visitado habría quedado prendado de ella. No es por ser Sevilla, como si podría haber sido Cortes de la Frontera. El caso es que yo me sentía tan a gusto conmigo misma, que me olvidé de muchas de esas cosas que a diario doy vueltas últimamente (el hotel, el proyecto, la falta de curro, mi futuro...).
Me molestaba darme cuenta que muchas de las cosas que estaba haciendo y que me hacían sentir para mí más auténtica... podía hacerlas perfectamente a diario dónde vivo. Pero, supongo que eso lleva implícito el deseo grande que tengo por salir de ahí (y como siempre digo, volver con los años).
Mi soledad y yo, a ratos, nos llevamos bien.

3.12.05

Y el imitado es...

Con todo mi respeto,
espero le haya gustado verse reflejado (o intento de ello) en esta "pecera".
Debo decir, que para mi ha sido todo un descubrimiento su blog,
del que solo conocía un fragmento con la genial entrevista realizada a Bito Corleone.
Mis más sinceras felicitaciones señor Oracle.
Me he divertido mucho mientras le estudiaba para el juego.
Espero verle alguna vez por aquí,
a mi me verá algunas veces por su maldita-malaria
Felicitaciones a los que acertaron.

1.12.05

Hoy me hago pasar por...

Nota: Nuevo juego de Bito.

La genialidad humana llega a limites insospechados. La creación del sujetador que se calienta al baño maria o en el microondas me ha cogido por sorpresa esta mañana. Va a resultar que ahora cuando le metas mano a tu novia ya no es que te vayas a encontrar con rellenos de agua, gel o almohadones de látex... es que ahora te puedes quemar!! Y claro, lejos de parecer un avance para la mujer, resulta que tiene como finalidad suprimir la calefacción en las oficinas y con ello mejorar el medio ambiente. Ja!Pues me imagino yo la chica que va al área de personal a descansar y en vez de meter la taza del café en el microondas, meta el sujetador. Y mientras llega el jefe de turno, que al ver la situación, de ella sin sujetador, muerta de frio... díganme ustedes si no habrá más acoso sexual en el trabajo!!??...
Si es que a veces es peor el remedio que la enfermedad.

25.11.05

Letras para mis oidos

Pocas veces lo he dicho, y me he guardado las ganas. Me encanta leer las letras de las canciones. En muchas ocasiones clavan sentimientos, situaciones, historias... Las uso como regalo a amigos (con su música), como frases apuntadas en una servilleta si la escucho en un bar, las memorizo y pongo fragmentos en mi messenger, como título a una noche, como reflejo de una época...
Así que dejo aquí una. Porque dice más de mi que lo que yo pueda ahora escribir. Porque está ahi para algo y porque me gusta compartirla.
A ver si sabeis de quien es... (no vale mirar en el google)
...Prefiero salir a ganar, a quitarme de en medio
hoy prefiero empezar a pensar que me quedo de paso
asustado de ser lo contrario de lo que soñé
con las manos manchadas de barrio
con el gesto cansado,
de tanto que lo intenté.
Y yo sin decir nada, con hambre de pecado
cantando de garganta y con la posibilidad de conseguir hacerte daño.
Y tu sin decir nada, sin ganas de verano
con ansia de revancha y con la posibilidad de que me estés envenenando.
Hoy prefieres hablar por hablar, yo prefiero el silencio
menos mal que a la larga callar me mantuvo despierto
encantado de ser lo contrario de lo que soñé,
la guitarra debajo del brazo y sangrando los dedos
de tanto que lo intenté.
Y yo sin decir nada…
Hago un estudio de la situación sin reparar en gastos
hago un esfuerzo para estar mejor y no me pidas tanto, no...

21.11.05

Cápsulas de tiempo invivido

Un duende sube el volúmen. Comienza a sonar... "Both Side Now" de Joni Mitchell.
Tardan los semáforos la media de minuto y diez en cambiarse de verde a ámbar, para finalizar colorados. De pequeña solía pisar solo las franjas blancas del paso... pensaba.
De frente, tú. Sonries. Sigo mirando el asfalto del camino, decorado con el vaho que sale de mi boca por el frío. Mis manos en los bolsillos. Echas un paso atrás, como queriendo prolongar mi llegada a ti. Y yo alzo la vista, y te veo. Me paralizan tus ojos. Saco una mano y me recoloco el gorro de lana hacia delante, dejando al descubierto algunos mechones de mi flequillo. No sé si sonreir, pero presiento que mis ojos reciben con mayor fuerza el frío y no se resisten a parecer cristalinos. Vaga forma de justificar la emoción. Me paro frente a él. Reimos. El abrazo llega a los segundos, torpe, impreciso pero cálido. Y su olor me invade. Y mi olor le hace cerrar los ojos. Seguimos mirándonos con la torpe sonrisa en los labios resecos del invierno, ansiosos los unos de los otros. Nadie dice nada. El semáforo vuelve a dar pauta a un sinfin de ruidos de motos y coches que hasta ese momento no habíamos oido. Y de repente todo eso nos molesta, él habla por fin:
- ¿Has desayunado?
- Esperaba hacerlo contigo-contesto.
Hacia tres años que no nos veíamos. Absolutamente nada haría presagiar este reencuentro. Nada. Y a las 8.37 tomabamos café y colacao en la mesa más lejana del bar dos calles más abajo de donde nos encontramos. Hablamos de todo: qué hacía allí, cuanto tiempo hacia que vivía allí, de su nuevo trabajo, del Madrid, de los carnavales, del hotel, del verano, de nuestros coches, de las juergas, de mi pelo, de mis nuevas gafas, de su hermana, de la mía, de los emails mandados, de los que no llegaron, de porqué no respondió, de su exnovia, de mis relaciones pasadas... Y cuando apenas estaban al día de sus alejadas vidas, hablaron de lo que quedaba del día: de donde almorzarían, de donde comprar un flexo para mi estudio, de qué metros coger para no dar tantos rodeos hasta el centro comercial, de si podíamos ir a comernos un brownie al sitio aquel de aquella vez, de donde me llevaría a cenar y dónde dormiríamos ("en mi casa", me dijo y sonrió)...
Salimos de la cafetería y mientras me colocaba él mismo la bufanda y me cogía la mano y me la metía en su bolsillo, cruzabamos el semáforo que acababa de ponerse en rojo pasión.
Al minuto y diez, los coches volvían a proseguir su camino, acelerando, pitando al de delante que no ha visto el verde. La vida seguía exactamente igual para ellos que antes de parar.
Para ellos.

Evidencias evidentes

- Beber y llorar para darte cuenta de que algo no anda demasiado bien.
- Mi movil con el silenciador conectado y sin cambiarlo desde hace más de un mes. Ah! y con casi la misma cantidad de dinero...
- Que en una noche me digan en tres ocasiones lo fría y cortante que soy.
- Que me guste tanto una canción en el coche que tenga en el mismo cd tres versiones de la misma y de ahi que solo escuche la pista 1,11 y 13.
- Que mi inseguridad se desborde y ocupe terrenos donde no debería nunca traspasar.
- Que reconozca sentirme mejor pero que siga sin saber como acabar con determinados fantasmas.
- Que aún me duela.
- Que tenga insomnio por no saber que hacer con mi futuro más inmediato.
- Que busque fuerza en un libro, el "Confessions..." de Madonna y el chicle Orbit de menta extra.
- Que se me amontonen palabras y me salgan a borbotones en los momentos más impuntuales.
- Que llegue a plantearme si sé o no sé recibir bien una crítica a estas alturas.
- Que me cabree con alguien injustamente porque haga unos planes en los que no puedo entrar por compromisos personales y profesionales.
- Que siga viendo reflejada mi historia en algunos episodios cotidianos.

Definitivamente no hay sigo una buena semana. Pero finalizó.
Llegó otro lunes.

13.11.05

Cuentos nunca contados


La cicatriz en su labio superior, que llené de besos y caricias en la madrugada de un camping inesperado, compartiendo caseta para dos, y tu declaración.
Habrán pasado cinco años y hoy una canción me ha traido tu recuerdo. Caminabamos despacio por Aranjuez, y yo sentía por dentro que todo tenía melodía, que sonaba Rodrigo de fondo, y tú y yo dándonos y devolviéndonos miradas entre una sala y otra mientras duraba la visita. Eso pasó un mes antes del camping, pero ya allí mismo te sentía, el calor de tus manos nerviosas atravesando de arriba a abajo mi espalda... En Aranjuez, a sólo medio metro de mi, te sentía tan adentro... En aquel momento, me querías como tu princesa y yo, yo era prisionera de otro.
La visita se alargaba, tu mirada me estremecía, tanto que me asfixiaba guardar las formas, la sonrisa se me salía por los cuatro costados, el Salón de los espejos me repetían tus ojos negros, tan negros como profundos, todos ellos iban a mí, a mí, y me rompían de deseo hacia tí. Y mi inocencia, mis malditos prejuicios, los tuyos, los de ambos que conjugados no daban más que torpezas, y tu voz "Ven". Y allí, donde la marquesina de los balcones forrados de telas isabelinas parecía dar una semioscuridad, me intentaste coger la mano, primero rozándome el codo con tus dedos, luego bajando tu mano hacia la mía que se entrelazaron torpemente, como pretendiendo fundirse, apretandose por décimas de segundos, después se soltaron. Te retiraste de mi espalda, y seguiste la visita. Y yo me recomponía cuan presa y sofocada por la pasión contenida, sintiéndose Juana la loca cuando vió por primera vez a su esposo el Hermoso el día de sus nupcias, sintiéndose dichosa, princesa dichosa.

Ha pasado tanto tiempo Charli que casi no reconozco esa forma de actuar contigo. El cambio de esa niña que no quería ir en contra de ninguna ley (la fidelidad ficticia) y que pensaba que los palacios solo tenían vida en los cuentos y las peliculas de hollywood, y de repente verme hoy, dispuesta a ir en contra de cualquier regla que genera prejuicios estúpidos, normas de comportamiento absurdas, autenticas formas de contención, reminiscencias inquisidoras hacia brujas y rameras de antaño...

Esto no es más que... mostrar cuánto me llena de rabia darme cuenta todo lo que me contuve contigo, de cuánto malgaste en pensar en el tal y cual, sin disfrutar lo que tenía delante, sea el detalle que fuese, por diminuto y más preciado que pareciese, tus labios gruesos, carnosos, que querían absorverme, y yo con la mente en otra parte. Siempre suelen contestar eso de que no hay que arrepentirse de nada del pasado. Pero cuando uno mira atrás con nostalgia, esconde el deseo de haber querido cambiar aunque sea una pequeña parte, o una grandísima parte.
Esto no es más que... darme cuenta de cómo te hice daño, y de lo mucho que me gustaría hoy saber dónde estás para decirtelo así sin más. No es una declaración de intenciones lo que te expondría, sino mi más sincero reconocimiento de que fui yo quién jodió el cuento de la princesa comprometida, el príncipe de la cicatriz en el labio y el palacio de Aranjuez.

12.11.05

Sin Equipaje

Necesito salir de aquí... No sé como decirlo ya!

Irlanda? Madrid? Sevilla? Salamanca?

¿De qué huyo?¿A qué me dirijo?

¿Es el momento?


8.11.05

De camino

Me he preguntado muchas mañanas cuántas personas de éstas que te cruzas para ir al trabajo o a clase, detendrá sus pensamientos y pensará en ti, invadido por una espontánea y terrible necesidad de saber quién eres, a qué te dedicas, a dónde te diriges, cual será tu nombre, si estas comenzando bien el día, si te encuentras triste... Te chequea en cuestión de segundos, según tu forma de vestir, la manera de mirar al suelo, si te encuentras distraído o estás fijamente observando a alguien en la otra acera que no se percata de tu vigía. También por los andares, por la forma de atusarte el pelo, la manera disimulada de recolocar las líneas de la falda en su posición correcta, o si frunces el ceño porque los zapatos te molestan.
Me pregunto si alguien lo hará conmigo como yo lo hago tanto al día, casí sin querer, como un ejercicio práctico y vital para hacer más ameno el camino de mi casa al hotel y del hotel a mi casa que realizo unas cuatro veces diarias. Y hoy me detuve en ella en especial, porque iba exageradamente maquillada, porque se le ceñia tanto la blusa que se le formaban ochos en el pecho y la tripa, porque la conocía de vista, de años atrás, cuando trabajaba en la copistería que tanto frecuentaba con mi amiga Lourdes porque estabamos enamoradas del dueño. Él siempre estaba allí, a veces parecía que supervisaba todo lo que ella cada mañana iba haciendo mejor... hasta que la relación profesional que mantuvieron pasó a ser personal, y Lourdes y yo a odiarla a muerte y ponerla a parir cada vez que la veíamos. La realidad es que hacían una pareja perfecta, jóvenes y guapos, con trabajo, simpáticos (aunque me pesaba reconocerlo, la chica tenía don de gentes)... Y como lo suyo precisamente no era pasar desapercibidos, y menos a raíz de la morbosa relacion que tuvieron, tampoco me sorprendí mucho cuando la ví embarazada, y un año después ver colgada una foto plastificada a tamaño poster de su hijo, como una especie de prueba evidente de su amor, de su consolidación como la pareja del año, del lustro, del siglo que apenas estaba acabando...
Han pasado unos años ya. Ayer se me cruzó en el semáforo con el niño de la mano llevándolo para el cole, y hoy sé que el destino definitivo no era dejarlo en la puerta sino en manos de su padre, que lo montaba en moto y partían dirección centro. Hacen unos años que se separaron, él esta hecho un putero, ella tiene un nuevo trabajo en el periódico local y está liada con su nuevo jefe. Podreis pensar todo lo que queraís, podeis sacar más miga que el tomate a esta historia... pero en los días que llevo viéndola, la he "escaneado" y he creado mi historia en base a los datos reales que sé... Sólo me faltó ver su mirada hacia él cuando le daba al niño para darme cuenta de que ese excesivo maquillaje que la ha hecho madrugar quince minutos antes, la ropa ceñida y los andares felinos que le daban esas botas en punta de alto tacón sólo intentaban mostrarle a él lo que por su parte se estaba perdiendo, de que aún no le ha olvidado, de que por mucha camas en las que pudiera caer, ninguna será como ella, ninguno será como él... seguirán dándose cuenta de que, siguen siendo la 'pareja perfecta', sin ser pareja, aunque pase el tiempo, y su única conversación sea decidir a qué hora recoge al chico para llevarlo al colegio.

3.11.05

Pan con queso

70gr. de queso Payoyo
1 rebanada de pan de molde
1 pizca de habilidad
1 horno
El título no viene a reflejar nada de lo que aquí vaya ahora a comentarse, estoy cenando mientras escribo, estoy cabreada mientras escribo, me surgen mil maneras de expresarme y de nuevo la sombra o el miedo a no saber si sabré explicarme bien,aunque la esquivo:ahora mismo no me importa. Me la suda si nadie me entiende, es más, en otra ocasión, me intentaría justificar ante determinadas acciones a más de uno/a que pueda leer esto.
En una parte de mi, de esas recónditas partes que tenemos, escudriñadas bajo mil capas de dermis... un fondito (porque todos tenemos fondo!) donde creí algo, donde una semillita de esperanza aguardaba sin más pretensión que lo que ella en sí era. A tomar por culo todo! porque me cansé de agachar la mirada, de bajar lentamente mis largas pestañas, de que el cuento fuera cuento, sin finales, y ahora empiezo a entender que sin principios. Te rezuma la miseria por los cuatro costados...
Y sumamos la indecisión en momentos puntuales de este día, con tres tarjetas de visita en una mano, dos email por contestar y un disquette al que me permiten ponerle mi nombre y mi departamento. Tuve que parar en seco en una de las tripas del hotel, en la semioscuridad de una lámpara halógena que timbreaba y la intensidad de la rozadura que me hacía el zapato derecho. Y respiré, y con el nudillo de una mano bloqueaba a unas lágrimas, quienes eran ellas para boicotear mi maquillaje!! (Y quién era él para...!!! NADIE, nunca fue, NADIE).
Acabo mi jornada, abro la puerta de personal... ¡que pronto oscurece ya joder! Pero... cómo suena el mar, cómo suena el mar... y caminando hacia casa mi enfado ni acrecienta, ni aminora, pero no me importaba seguir así.
Llegó aquí, el mensaje de Bito, el email de Inma, una beca para un curso aceptada, mi habitación con aires nuevos y me digo... ¡q coño!la vida no me va tan mal... A veces pienso que en días así, solo hay que tener el coraje suficiente para desviar pensamientos y torear acciones (siempre que se pueda, claro está).
... Y lo rico que está el pan con queso!???

24.10.05

Desvio



...Y de lo bueno que es correr y correr cuando no sabes dónde poner el culo.

Pero sigo en el mismo sitio. Y esto me asfixia, me asfixia más que antes, más que cuando creí que no podía ir a más. Cuando más controlado pensé que lo tenía, cuando los medios se hacen más seguro, cuando la gente a mi alrededor cree que estoy atando lazos, cuando parece que llevo la casa ya casi por el tejado, me urge salir de aquí, de perderme, de olvidarme del camino que sigo, coger un desvio a ninguna parte, dejar migas de pan para la vuelta, me da igual si las hormigas hacen de las suyas... pero este estatismo, esta perenne situación, muchos rodeos para acabar igual, ver una luz, pero no saber aguantar hasta que llegue el final. La paciencia ha sido mi gran consejera, apoyó una mano en mi hombro en los malos momentos, me levanto la cabeza despacito y me susurró palabras de aliento. Y ahora, solo quiero... correr, no a la meta, sino correr hacia donde nadie pueda alcanzarme.
Tengo la sensación que aquello que estoy siguiendo, tiene otro rostro, otra salida, buena o mala no sé, pero no será lo que buscaba. Y me asusta equivocarme, no quiero andar hacia atrás, pero si haría un desvio. Sí, un desvio, donde el Tiempo no cuente, donde los recuerdos no duelan, donde el miedo me tema, y poder ser más yo. Solo un poquito de más yo.

A Bito, porque desde lo que me dijiste el otro día, no paro de dar vueltas con albonoz y aún chanclas de verano por la casa. Sigo aquí.

22.10.05

Apatía

Hace dos semanas estaba escribiendo un post sobre la cama para el juego de Bito, cuando el pitorrito del internete de salio y me jodio la conexion no pudiendolo enviar, mi reacción institiva, torpe y dramática para al asunto fue darle al boton de "atrás" eliminando el cuento, ni boton de actualizar ni mierdas, en algún agujero de este universo de telecomunicaciones andará mi historia, la de Manuel Cifuentes y Rosa Lampida, dos bailarines que usaban con desparpajo el movimiento de sus cuerpos para decirse cuánto se amaban, pero cobardes para declararselo frente a frente... y el tiempo seguía y los bailes continuaban, y tocaban nuevos cuerpos y su amor iba a la deriva... Esa era mi historia Bito, siendo no haber podido participar esta vez en el juego, aunque intención tenía pero "fallos técnicos" me impidieron publicar. Esto puede ponerme en clara definición de "flojeras", porque podría haber vuelto a escribir la historia y no tener que justificarme tanto como lo estoy haciendo ahora, pero... me dio tanto coraje que era incapaz de volver a ponerme a escribir. Y si a esto le sumamos mi apatía última por escribir post... Imaginad.
Pues si, estoy de vacas flacas, sin inspiración, con apatía por soltar tantas cosas que podría soltar pero que un nudo marinero llena mi garganta y me impide decirlo tal cual. Todo lo veo soso, insípido, carente de sentido...y me harto de leer en los blogs que usualmente visito, y me encantaría contestar la mayoría de las veces, pero es como si mis dedos, en el momento de posarse sobre el teclado, se quedaran sin tinta.
Supongo que a más de uno le habrá pasado a veces.
Y nada. Hoy escribo esta especie de justificación, no sé ni cómo llamarla... por si algún duende de estos de los internete le da por borrar mi blog de no escribir.
Saludos.
Volveré.

3.10.05

Nuevos retos




Mañana se hará evidente el cambio de tuerca que procesa mi vida. Cuando aún tan siquiera he abrazado el título de licenciada (los papeles están tramitándose), me cuelgo un nuevo "disfraz": un traje-chaqueta muy femenino, zapatos de alto tacón, bolso de marcado caracter urbano, discreto suéter, pelo cuidadosamente arreglado, maquillaje natural, un poco de más brillo en los labios... Mañana seré la chica en practicas del departamento comercial de uno de los mejores hoteles de mi ciudad. Es mi nuevo trabajo (no remunerado), es un nuevo reto por conseguir, una nueva puerta que abro, un camino por el que aposté y al que ahora accedo para darme a valer, para demostrarme una vez más que puedo con todo lo que me proponga y para darle razón a mis corazonadas, a mi intuitivo olfato de mujer...

Y el resto ahora no me importa. No porque deba interesarme más esto y deba centrarme en ello, sino es que por primera vez me doy cuenta que lo que tengo entre manos es algo mucho más importante en mi vida y que el resto... ese resto, y ese otro patetico resto, puede esperar, y si se impacienta, que tome el primer bus y regrese a su casa.
Almudena está encontrando su sitio.

20.9.05

Licencia para olvidar

Hoy.
Sencilla y complejamente hoy.
Me acabo de licenciar.
Siete años de proceso. Tres de ellos sumida en la depresión que mi ex-novio me producía. Un cuarto año en que estuve a punto de tirarlo todo por la borda por su culpa. Le dejé, me arme de valor, no le veía sentido a seguir, pero continúe... por mi, me decía, pero no sabía porqué. Me quité más asignaturas que en los anteriores tres años juntos y tiré adelante. Pedí una beca para irme fuera de alli, para acabar lo poco que me quedaba sin el malsabor que me producía estar en esa facultad que era el recuerdo vivo de mi sufrida relación. Pero me la denegaron. Respiré hondo, me matriculé de todo lo que me quedaba, comencé a trabajar, curré hasta en esos inviolables meses de febrero y junio, me "bajé los pantalones" con profesores que no quería ni cruzarmelos por el pasillo, repetí sus asignaturas, me acoplé a sus nuevos programas y aguante sus reproches en clase y tutorías. Me presenté a todo. Y desde hace dos años y medio no suspendí ninguna. Subí la media. Y hoy, me he licenciado en Historia.
No puedo negar que hoy no me haya acordado de él, de Pedro, mi ex. De sus intentos por joderme, de sus amenazas, de sus infravaloraciones...

Tampoco puedo negar que hoy no me acordase del otro. De tí. Y cumplí lo cometido: me dije que cuando me licenciase iba a tener el valor suficiente para escribirte ese mensaje. Y lo hice.
Y me has respondido.
Con un email.
Era el email que esperaba: no dices las palabras que tanto deseaba, ni tampoco aquellas que pudieran herirme. Es, sencillamente, tu email. El que podía haberse escrito hace unos cuatro meses, el que pudiera escribirse dentro de dos años.
Un email que no dice nada.
Esto me hace darme cuenta, que por mucho que pueda ahora responderte... tampoco puedo yo decirte nada. Podría reprocharte, pero incluso eso me sabe a poco. Podría fingir y crear un ambiente genial entre los dos, un colegueo falseo, un intercambio de "nada" entre ex-amantes...
Te rebosa la cobardía. Ahora si puedo decirlo con claridad.Te rebosa la cobardía. Hasta intentando ser claro en ese email... te huelo el miedo a decirme la verdad.
Pero, por una vez, me he adelantado: no me hace falta saberla porque ya no la necesito.